Cada fuente tiene una personalidad. Ten claro el propósito del diseño y al público al que va dirigido. Elige un tipo de letra que coincida con las expectativas de la audiencia y el propósito del diseño. Elegir mal la tipografía puede arruinar todo el trabajo.

Si utilizas las fuentes predeterminadas en Word o InDesign le estas diciendo al mundo que no sabes que existen más opciones. TimeNewRoman y Colibri no son malas fuentes, el problema es que se han usado mucha, están muy vistas. Vuelve al punto número 1 y piensa en alguna con personalidad.

Algunas fuentes han ganado tanta popularidad debido a que vienen instaladas por defecto en la mayoría de equipos por lo que han sido usadas en exceso y se consideran clichés de los que debemos alejarnos. Si tenemos en cuenta que instalar una nueva fuente en nuestro equipo es sencillo y rápido, que ademas con esto, nuestros trabajos tendrán más personalidad, no hay nada más que añadir.

La mayoría de los diseños se ven mucho mejor si se utiliza más de un tipo de letra. Pero Ojo, más de tres fuentes es un error a menos que estemos diseñando un collage. No importa qué tipo de trabajo estemos haciendo. Trata de usar dos tipos de fuentes, una para los encabezados y otra para el texto de párrafo. Dentro de la misma fuente procura usar la negrita y la cursiva, no te olvides de ellas.

Si bien es bueno utilizar dos tipos de fuentes, es malo utilizar dos fuentes que se parecen entre sí. Elige dos fuentes que provengan de diferentes familias. De tipo Serifs (como Times New Roma), o Sans Serifs (como la Arial), o Script (cuando se parecen a la escritura a mano), o decorativa.

Que el tamaño de fuente que viene por defecto en MS Word sea de 12 puntos no quiere decir que todo se lea mejor en ese tamaño. En realidad nuestros ojos pueden leer cómodamente tamaños más pequeños. En la mayoría de los documentos el tamaño apropiado es el de 10 puntos e incluso podemos bajar a 7 u 8 para tarjetas de visita.
Además, las cabeceras deberían ser más grandes que el texto del cuerpo.

Asimilamos las palabras mediante formas, así es como nuestro cerebro es capaz de leer rápido. Pero cuando escribimos todo en mayúsculas, las formas desaparecen y las palabras se convierten en rectángulos. Cuando escribes todo el texto en mayúsculas estás ralentizando la lectura.
Otro detalle a tener en cuenta es que en internet escribir en mayúsculas es sinónimo de GRITAR, y a nadie le gusta que le griten.

Esto significa que ponemos un color claro de texto sobre un fondo oscuro y viceversa. Esto es útil para los encabezados y títulos, pero no para mucho más.
Si utilizas este recurso asegúrate de poner colores de alto contraste, nunca uses el azul con el rojo, no uses fuentes finas o de fantasía y usa fuentes en negrita.

Debemos tener cuidado a la hora de incluir subrayados y lineas en nuestros documentos, prestando especial atención a la longitud de las mismas. Cuando hablo de longitud de línea me refiero a la anchura que ocupa una linea dentro de la propia linea de texto. Si subrayamos demasiado texto éste se hará de difícil lectura.
Las lineas que usemos podrán ser largas siempre y cuando el tamaño de la fuente sea grande, como por ejemplo un titular de noticia. Tampoco nos excedamos con el trazo, que este vaya acorde con el tamaño de la fuente.

El intelineado, es el espacio que hay entre lineas de texto. La inmensa mayoría de las fuentes están diseñadas con un interlineado ligeramente superior al tamaño de la fuente. (si tenemos una fuente de 10 puntos, casi seguro, su interlineado seá de 12 puntos).
Cuando trabajamos con grandes cajas de texto podemos aumentar, un poco, el interlineado para mejorar su legibilidad.

Nos referimos al texto en sí mismo, a la conmplejidad de un mensaje escrito y a su mayor o menor grade de facilidad y agrado para ser leído. El objetivo es el de encontrar un nivel óptimo de redacción del texto, accesible al público al que está dirigido.
Resumiendo, analiza el público al que estará dirigido el texto y escribe en un lenguaje apropiado. Los textos demasiado técnicos guárdalos para el público que sepa entenderlos.

Debemos facilitar la lectura de todo aquello que escribamos, aunque en ocasiones un texto poco legible puede resultar muy atractivo si se usa correctamente, como por ejemplo en un nombre o logotipo.
Todo aquello que sea importante deberá ser legible, en este caso la funcionalidad está por encima del diseño. En un CV, por ejemplo, nuestro nombre debe ser legible, por lo que usaremos la tipografía correcta.

Las versalitas, al igual que todas las mayúsculas tienen un problema de lecturabilidad si son usadas en grandes secciones de texto. Usaremos versalitas para abreviaturas y nunca mayúsculas.
De este modo la atención del lector no se irá de forma inmediata hacia la abreviatura en cuestrión, ya qe la versalita es más pequeña y esta quedará más integrada en el conjunto del texto.

Nos referimos a saltos de línea cuando una palabra es dividida en dos mediante un guión para llevar al lector a la siguiente linea del párrafo.
En realidad, los saltos de linea no facilitan en absoluto la lectura y son realmente antiestéticos. En cualquier programa se puede ajustar el párrafo de forma automática para que no separe las palabras por sílabas al final de la linea. Rara vez esta separación es buena para el diseño.

Llamamos huérfanas a aquellas palabras que quedan sueltas, solas, al final de un párrafo.
Hay algunas formas de solucionar este problema, bien reformulamos la frase para que esa palabra no quede huérfana en una línea, bajo mi punto de vista lo más aconsejable, o podemos tocar el kerning o el tracking para que la palabra que ha quedado huérfana se ajuste a la última línea y no genere una línea nueva. Aunque por norma general utilizando párrafos justificados este problema se soluciona.

Destacando una parte del texto podemos darle más relevancia y hacerlo más legible al lector.
Hay una regla general para el resaltado del texto y es que nunca destaques más del 10% de la página. Si destacamos todo, no habrá nada relevante.
Además no es aconsejable usar más de dos o tres técnicas de resalte al mismo tiempo, es decir, no uses la combinación de colores, cursiva, negrita, variación de fuentes, tamaño y subrayado al mismo tiempo.

Hay tipografías que por su estilo representan los números jugando con la línea base. Esto quiere decir que los números se van situando ligeramente arriba y abajo de la línea imaginaria en donde se asienta todo el texto, llamada línea base.
En ocasiones jugando con este tipo de fuentes los números se mezclarán mucho mejor con el resto del texto.

Si sabemos usar correctamente los signos de puntuación de un idioma, sabremos de qué manera romper las reglas para llamar la atención sobre un mensaje que queramos transmitir.
En castellano tenemos 16 signos, aunque por norma los más usados y principales son 11: El punto, la coma, dos puntos, punto y coma, comillas, paréntesis, interrogación, exclamación, puntos suspensivos, guión y raya.
Usa la puntuación para llamar a la acción, romper frases o crear personalidad. Pero ojo, el mal uso de una simple coma, puede cambiar el sentido de la frase.

18 reglas para el uso del texto. magicalartstudio.com
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